La práctica de Agustín Nicolás Rivero se sitúa en el umbral entre el arte y el oficio, donde el textil se convierte en un espacio de exploración filosófica y material. Su trabajo, arraigado en más de dos décadas de vinculación con los procesos textiles —a través del diseño, la colaboración con artesanos y la investigación de materiales—, indaga en el tiempo como una materia viva capaz de acumular memoria, fragilidad y resistencia.
Al trabajar con el textil, el dibujo y la escultura, no los concibe como disciplinas aisladas, sino como formas interconectadas de pensar a través de la materia. Partiendo de gestos mínimos —como anudar, afieltrar y dibujar—, su práctica construye superficies y entornos que condensan tensiones: entre lo efímero y lo perdurable, entre lo íntimo y lo colectivo. Esta relación sostenida con el textil es inseparable de su papel como fundador y director creativo de A NEW CROSS, un proyecto con sede en Bogotá concebido como un espacio para la exploración material, la experimentación y la colaboración. Desarrollado durante más de una década en estrecho diálogo con comunidades artesanales, este trabajo ha moldeado su comprensión del textil no solo como un medio, sino como un sistema de conocimiento: encarnado, colectivo y profundamente vinculado al tiempo, al proceso y al territorio. Más que existir como un ámbito separado, esta práctica constituye una base continua para su obra artística, sustentando una investigación sobre el cuerpo, la memoria, la ausencia y la fragilidad mediante procesos de repetición y acumulación.
Su obra se ha presentado en contextos institucionales como el Museo de Arte Moderno de Medellín (MAMM), así como en exposiciones individuales en espacios culturales como el Museo Casa Lleras. Asimismo, ha expuesto en galerías tanto a nivel nacional como internacional, situando su práctica en un diálogo más amplio entre la exploración material y la instalación espacial.


